ITV DE LEVANTE, S.A.

El servicio que se ofrece en las ITV a la sociedad valenciana ha mejorado enormemente respecto a lo que había antes de la concesión

Francisco Llopis, CEO de ITV-Levante, considera que en las tres estaciones de servicio gestionadas por su empresa en la Comunitat Valenciana la pandemia de la Covid-19 se ha salvado con nota, algo que no pueden decir en otras comunidades autónomas como la andaluza, con modelos de gestión similares al que quiere aplicar la Generalitat Valenciana en las estaciones de ITV cuando acabe la concesión en 2022. “Nosotros no hemos dudado un minuto en contratar personal y hacer lo que había que hacer para asegurar el servicio, hemos sido mucho más flexibles”, afirma. Convencido de que el modelo de colaboración público-privada actual es el mejor para la sociedad valenciana (“es más rentable y los ciudadanos reciben un servicio de gran calidad”), Llopis reivindica el trabajo realizado por ITV-Levante y el legado que, de revertirse finalmente la concesión, la empresa dejará en forma de instalaciones nuevas e ingresos para las arcas públicas.  

En ITV de Levante estáis llevando a cabo un proceso de modernización en materia comunicativa, con un rediseño de la web, reformulación de la presencia en redes sociales, búsqueda de mayor presencia en medios… En la era de la comunicación 3.0, ¿las estaciones ITV también tienen que sumarse y ser partícipes de ese mundo 3.0?

Es imprescindible ir de acuerdo con los tiempos. Las ITV se tienen que adaptar a las nuevas circunstancias y a las nuevas exigencias y entre ellas se encuentra la atención al público. Todo lo que sea mejorar esa comunicación con el cliente es muy importante.

La ITV de Levante tiene tres estaciones en la Comunitat Valenciana (Campanar, Sant Antoni de Benageber y Massalfassar) y una unidad móvil a modo de concesión administrativa. ¿Cómo ha sido la gestión de una situación como la provocada por la covid-19?

Bueno, para nosotros ha sido complicado, claro. En primera instancia porque tuvimos que adaptarnos con el tema de los Equipos de Protección Individual (EPIs). Hay que recordar que al principio era muy difícil encontrar estos equipos en España y que estaban al precio que estaban. Imaginaos la inversión que hubo que hacer. Luego hemos tenido que ampliar también la plantilla, coger a mucha gente y formarla, porque los requisitos técnicos cada vez son más complicados. Pero estoy contento, porque hemos sido capaces de atender y de dar un buen servicio ante una demanda disparada tras el confinamiento por la cantidad de coches que habían quedado sin inspeccionar durante el Estado de Alarma.

Tanto es así que, según datos de AECA-ITV, casi uno de cada dos coches en España circulan con la ITV caducada.

Entiendo que es un reflejo de la situación que vivimos y espero que esas cifras vayan bajando. La crisis económica, unida a la crisis pandémica, ha provocado esta situación. La gente tiene mucho miedo a lo que va a pasar, tiene situaciones económicas delicadas, e imagino que eso está empujando a algunas personas a no pasar la ITV. Pero no podemos perder de vista que la seguridad vial es obligación de todos y viajar con un vehículo seguro y con las inspecciones pasadas es fundamental.

Esta concesión de la que hablamos acaba a finales de 2022. ¿Sigue pensando que una renovación es la mejor opción para la Comunitat Valenciana, los operadores que gestionáis las estaciones y los ciudadanos?

Yo entiendo que sí. La Comunitat Valenciana ha recaudado mucho dinero con lo que pagamos en su día para la concesión y con lo que pagamos cada día por las inspecciones; y ahora se va a encontrar con un sinfín de instalaciones nuevas que hemos pagado nosotros. Creo que se han hecho cosas muy bien y que en general el servicio que se ofrece a la sociedad valenciana ha mejorado sustancialmente respecto a lo que había antes de la concesión. En mi opinión, este modelo es económicamente más rentable para la sociedad valenciana y, por otra parte, los ciudadanos reciben un servicio de gran calidad, volcado en la atención al cliente. Es algo que se puede apreciar en los comentarios de las redes sociales.

La covid-19, por cierto, ha causado un auténtico caos en una comunidad, la Andaluza, que tiene un sistema similar al que se quiere aplicar en la Comunitat.

Mi sensación es que la gestión privada es más ágil. Nosotros no hemos dudado un minuto en contratar personal y hacer lo que había que hacer para asegurar el servicio. En Andalucía la gestión de las ITV recae en una empresa pública, con el corsé que esto supone a la hora de contratar personal, pagar horas extra, etc. Nosotros hemos sido mucho más flexibles.

Esos perjuicios han demostrado la importancia de que las ITV garanticen un servicio de calidad. ¿Cree que la sociedad es consciente de esa importancia de tener a su disposición estaciones de ITV que garanticen un servicio de la mayor calidad?

Yo creo que sí le da valor a nuestro servicio. El ciudadano de a pie sí que se da cuenta, sí que ve la diferencia entre cómo funcionaba el modelo hace 20 años y cómo funciona ahora. Otra cosa es que la tendencia política dominante piensa diferente, pero la sociedad en general está satisfecha con el trabajo realizado.

En sus más de 20 años de trabajo ITV de Levante ha apostado por esa calidad. Así lo demuestran los múltiples certificados obtenidos y el hecho de que en 2019 se convirtiese en la primera Entidad de Inspección de la Comunidad Valenciana en disponer de la Acreditación para todo tipo de vehículos, y para todo tipo de Inspecciones. ¿Qué han supuesto estos reconocimientos?

Nosotros vimos que en algunas partes de España la gente estaba acreditándose, así que no quisimos perder esa ola de rigor técnico, de trazabilidad y de atención al público, ya que también estamos acreditados por Aenor. Estamos siempre pendientes de hacer las cosas bien, así que no nos cuesta optar a todas esas acreditaciones que confirman nuestra buena gestión.

¿Y qué destacaría de estos más de 20 años de trabajo? ¿Con qué recuerdos se queda?

Me quedo con la gente, con el equipo que hemos formado. He hecho grandes amigos dentro de nuestros centros y no me parece justo que esto se pueda acabar de un plumazo. Al final es una decisión de la administración, no está en mi mano, pero me gustaría que las cosas se hicieran de una forma justa, transparente, éticamente correcta y teniendo en cuenta al gran equipo que hemos creado.

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